30 julio, 2006

Humillation level up

En estas alturas de verano y tal como jugadores de fútbol que se entrenan en pretemporada, los miembros de Humillation Gang están esperimentando una notable subida de nivel humillatorio.

Se pudo comprobar el pasado sábado en JB Park Resorts, cómo se está alcanzado un grado de humillación semi profesional. Los avances fueron palpables a la hora de humillar y, por consiguiente, a la hora de ser humillados. En primer término hay que realizar una especial mención a la Mano cabrona. La mano cabrona es la mano que jode al mundo... En esta técnica, se aprovecha el momento en el que el humillado se gira para intentar respirar y una mano aparece enfrente de la cara para, sutilmente, introducir una cantidad suficiente de agua en la boca del humillado para interrumpir su respiración. Desconozco el creador de este recurso humillativo porque el menda fue el primero en notar su poder. Supongo que fue el Pare Carra o el Propietario de las gafas cabronas.

Una unidad de medición del grado de humillación global son los Momentos Humillativos. En uno de estos instantes, se pudo comprobar como el Picapleitos, tras varias humillaciones consecutivas previas, se enojó de tal manera que se mostró colérico e incluso irrascible.
Pero el momento estelar de la jornada fue cuando el Propietario de las gafas cabronas se quedó atrapado en las red que delimita los campos de boley. Ahí se quedó, unos segundos inmóvil, luchando por salir de cota, mientras recivía por todos los lados.

En resumen, una tarde muy entretenida e instructiva.